Una conversación con Noam Chomsky sobre: El Movimiento Indignados, Democracia Económica y cooperativas, limites a la acumulación de riqueza, despertar de la conciencia y América Latina.
Dada Maheshvarananda:
El crecimiento exponencial de Movimiento Indignados-Ocupar Wall Street, y el apoyo del público, es testimonio de la tremenda insatisfacción con las desigualdades y abusos del capitalismo corporativo. La consigna: “Somos el 99%” ha tenido eco en mucha gente. ¿Cuál es tu visión sobre la fuerza potencial que tienen estas protestas masivas y su posibilidad de lograr el cambio social?
Noam Chomsky: El Movimiento Indignados-Ocupar Wall Street ya ha tenido varios éxitos significativos. Uno de ellos, como lo mencionas, es algo así como cambiar el discurso nacional. Estas preocupaciones y miedos y demás fueron, claramente, presentes durante largo tiempo en virtud de razones perfectamente objetivas, que tienen que ver con los cambios del sistema socio-económico en los últimos 30 o 40 años. Sin embargo, no se cristalizaron muy claramente hasta que el Movimiento Indignados-Ocupar Wall Street les colocó hacia adelante. Y ahora son algo así como una divisa común. Así, el 99 % y el 1%, la desigualdad radical, el carácter absurdo de las elecciones compradas, las trampas corporativas que han provocado la crisis actual y han estado oprimiendo a la gente por mucho tiempo, las guerras en otros países y así sucesivamente. Esto es un gran aporte.
El otro aporte del que no se habla tanto pero que creo es muy importante. Esta es una sociedad extremadamente atomizada. La gente está sola. Es una sociedad muy empresarial. El objetivo explícito del mundo empresarial es el de crear un orden social en el cual la unidad social básica eres tú con tu televisor, en el cual miras anuncios y sales a comprar mercancías. Existen tremendos esfuerzos, que han durado ya un siglo y medio, para intentar inducir este tipo de conciencia y orden social.